Impacto del Covid-19 en la construcción


Muchas han sido las industrias perjudicadas por la emergencia de salud provocada por el Covid-19, y el sector de la construcción no queda exento. El auge y elaboración de nueva infraestructura siempre está asociada a una economía creciente, por lo tanto, la disminución en la inversión y circulación del dinero hace que el golpe para las empresas constructoras sea ineludible.

El desarrollo de proyectos de construcción es de vital importancia para el desarrollo económico de un país, hacer lo posible para que este sector se mantenga activo puede presentar un gran reto, pero es necesario. El gobierno tiene muy claro lo anterior, por lo que se crean medidas específicas para los trabajadores tanto de oficina como los que laboran in situ. Acatar dichas disposiciones es de suma importancia para evitar una parálisis total de las actividades y por ende, un impacto mayor en las finanzas de los costarricenses.

Aunque se espera que las empresas sean flexibles y logren adoptar estos protocolos, es inevitable que haya una decadencia en el desarrollo de nuevos proyectos, sin embargo, este es solo uno de los problemas relacionados con la aparición de esta enfermedad. Para los proyectos ya existentes antes de que iniciara el Covid-19, hay otras implicaciones. Algunas de ellas son:

  • Adquisición de equipos de protección extras: caretas y/o mascarillas

  • Mejora o creación de instalaciones para los colaboradores: los lugares que funcionan como zonas compartidas como el comedor, deben permitir un distanciamiento adecuado entre personas. Además, deben integrarse sistemas de desinfección en la entrada de la obra.

  • Disposición de tiempos muertos: al inicio de la jornada hay que corroborar la temperatura corporal y desinfectarse, lo que implica un atraso en el inicio de las actividades de trabajo.

  • Compra de suministros extra: alcohol y jabón.

Estas pueden ser algunas de las medidas tomadas, no obstante, están sujetas a la magnitud de cada proyecto, entiéndase que pueden aparecer más, como la contratación de personal especializado en ese sector. Todas estas implicaciones generan extras no contempladas a la hora de presupuestar la obra, por lo que ahora es un gasto adicional que debe ser asumido por la empresa.

Pero no todo es malo, esta emergencia ha hecho surgir muchas tendencias que facilitarían las labores de las personas en su día a día, y para esto la tecnología es nuestra aliada. Dentro de los puntos más destacados está la digitalización de los distintos trámites presentes en un proyecto de construcción, de ellos se habló un poco en el blog “Los primeros pasos de todo proyecto”, que, aunque ya se tenían los medios técnicos para implementar estas plataformas, aún existía la tramitología en papel, es decir, en físico. Dados los nuevos protocolos de cero contacto físico, muchas entidades se digitalizaron, esto, en la mayoría de los casos, hace el procedimiento más eficiente, así se evitan los tiempos de traslado no solo de las personas sino también de los documentos.

Otro aspecto sumamente importante es el fomento del teletrabajo; aunque muchos puestos profesionales tenían toda la posibilidad de llevarse cabo de forma remota, algunos patronos preferían que sus trabajadores se trasladaran a sus instalaciones. Esta emergencia sanitaria y la imposibilidad de tránsito de forma regular, ha hecho que muchas empresas opten por esta modalidad de trabajo.

En el sector construcción se puede hablar, de manera muy generalizada, de dos formas de trabajo, la de campo y la de oficina. El desarrollo de plataformas digitales en las distintas entidades que rodean este sector han sido de mucha ayuda para que el trabajo de oficina se pueda llevar a cabo desde cualquier sitio que posea acceso a una red de internet.

Aunado a lo anterior, muchas tecnologías desarrolladas para incrementar la eficiencia de las construcciones, han podido seguir operando dada la naturaleza de sus funciones. La metodología BIM, por ejemplo, ha sido un gran apoyo para los profesionales involucrados en el desarrollo de obra civil. Algunos de los principios en BIM son: el trabajo colaborativo, la información centralizada y una comunicación asertiva entre los profesionales de esta área, para las cuales se han creado múltiples herramientas digitales que están en pro del cumplimiento de estos objetivos. Asimismo, dichas herramientas permiten que las labores se puedan llevar a cabo desde cualquier lugar siempre y cuando tengan acceso a los archivos, lo anterior facilita la continuidad de las funciones a pesar de la situación que se vive actualmente.

Esta pandemia ha provocado que se exponga la falta de altruismo e inconsciencia hacia la importancia que le otorgamos al trabajo en equipo y todo lo que esto involucra; toda buena o mala acción afecta el desarrollo de las labores realizadas con los demás colaboradores y a ellos mismos como individuo; difundir y adquirir buenas prácticas de higiene nunca estará demás. Igualmente, se debe tener presente que cualquier medida para proteger la salud de los trabajadores será menos costosa que una parálisis total del proyecto.